Para muchos hay una nación africana que se asemeja en diversos aspectos a la sociedad occidental. Un país que al visitarlo nos sorprende, pero que nos hace sentir como si estuviéramos en cualquier ciudad europea. Cierta extrañeza produce la estancia allí, ya que los turistas, sin son europeos, experimentan una sensación muy particular. Es como si estuvieran en casa. Por este motivo, conocer Túnez es una vivencia inigualable. Asimismo, no debemos olvidar que esta característica tan peculiar la comparte con Marruecos. Por esta razón, en ambos países se trata con suma naturalidad a los viajeros de nacionalidad europea.
La única forma de distinguir que estamos en cualquier ciudad tunecina es visualizar sus parajes. Solo ellos nos permitirán saber que estamos en territorio africano. Realmente estar en esta parte del mundo es como si uno estuviera en algún lugar de Occidente. Para los entendidos en el tema, Túnez fusiona lo mejor de la civilización africana y de la civilización occidental. Esto se puede apreciar al momento de ver los exóticos y bellos paisajes que posee, y también al percibir esa aura cosmopolita que la diferencia de otras naciones africanas.
Por otra parte, cabe señalar que este país es ideal para quienes deseen llevar a cabo el turismo de índole cultural. Gracias a los diversos pueblos que se han acentuado en todo su territorio a lo largo de los siglos, la cultura es un aspecto que se encuentra arraigado en cada lugar de Túnez. Algunos de los lugares que se pueden visitar al realizar este tipo de recorridos es la Mezquita de Kairouan, El Jem y Bulla Regia. En el primer caso, lo que se trata de resaltar es la arquitectura árabe musulmana que impera en esa construcción. Poder verla en vivo y en directo es algo que llama mucho la atención. Su belleza se realza en gran medida por su estilo de edificación. Otra alternativa que es muy divertida de realizar es la que se vincula al sol, la arena y el mar.
El llamado turismo de sol y playa se puede dar en Túnez sin ninguna clase de complicación. Existen diversos lugares a lo largo y ancho de su territorio en donde se pueden pasar momentos espectaculares. La oferta hotelera en este caso es de suma importancia puesto que gracias a esta, los viajeros pueden sentirse cómodos y seguros al momento de visitar las playas tunecinas. Un lugar preciso donde se puede disfrutar de todo lo anteriormente dicho en Yasmine Hammamet. Este lugar costero se localiza en la parte este de Túnez, siendo su principal carta de presentación la gran oferta hotelera que posee.
Si de tipos de turismo hablamos, podemos decir que uno en especial sirve para que los viajeros puedan sentirse tranquilos y relajados. El turismo de carácter termal se encarga de hacer esto realidad. Hay diversas zonas que se caracterizan por tener sitios específicos para el entretenimiento el recreo de las personas. Lo importante aquí es que puedan, sean jóvenes o adultos, liberarse de todas las presiones que puedan tener. Las piscinas y las canchas de golf son idóneas para que cualquiera que llegue a Túnez pueda descansar y sentirse aliviado de cualquier tensión. En la localidad de Salloum esta practica es muy común, por eso, los turistas siempre llegan hasta aquí para poder olvidar todo el pasado e iniciar una nueva aventura en territorio tunecino. Cabe acotar que dentro de este mismo rubro se encuentra el reconocido centro de talasoterapia de Hergla. Este sitio se destaca porque año a año, alberga a un gran número de viajeros extranjeros. Su servicio es de primera, siendo sus especialistas los más importantes en este campo. El trabajo que llevan a cabo genera que los comentarios positivos pasen de boca en boca, generando un incremento en su demanda.
Para los amantes de la aventura, en Túnez se puede vivir este tipo de turismo. Lo único que se necesita es un poco de confianza en si mismo y un poco de destreza. Lo demás va por cuenta de su territorio. Poder estar en algunas de las más importantes dunas o en los más relevantes desiertos africanos, hacen que el visitante pueda sentirse un privilegiado. Dos oportunidades que son únicas y que no deben dejarse pasar al practicar este tipo de turismo es visitar el desierto de Sahara o ver el atardecer en Douz. En el primer caso, recorrerlo en una camioneta cuatro por cuatro o sobre el lomo de un dromedario son las dos formas para poder descubrir lo fascinante que puede resultar esta experiencia. En el caso de la puesta de sol, poder ver una en pleno desierto tunecino es algo que no se puede describir con palabras. Resulta indescriptible desde cualquier punto de vista. En sí, es un espectáculo mágico que genera en los turistas una magnífica impresión. Recordar esta escena por toda la vida es una de las cosas que Túnez tiene preparadas para todos los que lo visiten. Por eso, lo más recomendable es visitarlo cuanto antes.
Tras estar un par de días en territorio tunecino uno se puede empezar a tener algunas nociones claras respecto a su estilo de vida. Esto sirve de mucho para los viajeros puesto que estos deben saber todo lo relacionado a la forma de vivir de los oriundos de la zona, para así poder disfrutar de unas excelentes vacaciones. Cuando uno llega, lo primero que nota es que es una nación muy diferente en cuanto a la religión y a la cultura. Si antes mencionamos que en el trato y en la forma de relacionarse se parecían mucho a los europeos, la situación cambia de manera radical aquí. Sin embargo, cabe señalar que Túnez es un país muy abierto al dialogo y respetuoso de todas las formas de pensar. No tiene ningún tipo de inconveniente con el mundo occidental en general y con Europa en particular. Por este motivo, una gran cantidad de visitantes foráneos lo visitan cada año. Un detalle que sorprende a varios de los que llegan es ver como los tunecinos se encuentran a la vanguardia de la moda. Desde la vestimenta hasta los perfumes, pasando por el calzado, tanto hombres como mujeres tratan siempre de estar vestidos con las últimas tendencias mundiales. Asimismo, no debemos dejar de mencionar que en este país, hay un reducido número de mujeres que están cubiertas bajo un velo. Este hecho es una prueba palpable de la apertura que posee Túnez.
Para los que llegan por primera vez a esta bella nación, les resulta difícil creer que estén en África. Estar en cualquiera de sus avenidas, como por ejemplo en la Bourguiba es algo que no les permite a los viajeros poder distinguir de manera fehaciente que se encuentran en el continente africano. Si uno esta en esta avenida, lo más probable es que uno se sienta en cualquier lugar del mundo menos allí. Si a uno lo teletransportaran de la nada como por arte de magia, uno no creería que se encuentran en Túnez. Estar cualquier día de la semana a cualquier hora, sea de día o de noche, en sus principales avenidas es todo un suceso digno de mencionar. Sus tiendas, sus bares, sus restaurantes, hablan por sí solos. Por este motivo, en general, recién después de un par de días en Túnez, uno podrá sentir realmente que está en África.
Un detalle que hace muy particular a Túnez es que no es un lugar para ser visitado a la ligera. Es decir, estar allí solo unos días no servirá de mucho ya que no se podrán conocer todas atracciones que posee este país. Por esta razón, no vale la pena ir de mochilero. Lo más recomendable es recorrer sus diversas ciudades por varios días o semanas. Depende del viajero si es que prefiere realizar la travesía mediante un crucero o un paquete turístico. En ambos casos, la diversión, la cultura y el entretenimiento están asegurados. Cabe acotar, que atravesar las diversas localidades de Túnez es algo que no ocasionaría demasiados problemas. Su red de comunicaciones es bastante buena, siendo reconocida por los viajeros que las emplean. Es posible ir de un lugar a otro en pocas horas gracias a las buenas autopistas que existen. Por eso, viajar por todo el territorio tunecino resulta una experiencia fantástica.
Para llegar a este país existen una diversidad de formas, empero, hay una que se superpone por encima de otras. Esta forma de llegar es contratar un paquete económico. La gran mayoría de visitantes emplea este servicio para así poder disfrutar al máximo sus vacaciones en este hermoso paraje africano. Gracias a este paquete uno puede conocer muchas de las principales atracciones que ofrece Túnez a los viajeros. Cabe la posibilidad de dormir algunas noches en lugares que revistan sumo interés. Eso ya depende de la elección que tome la persona en ese momento. Asimismo, si se quiere ir al desierto, el transporte público es eficiente y llega hasta allí sin ninguna clase de inconvenientes. En el caso de las ruinas romanas, si se desea llegar hasta donde se encuentran, renta un coche sería la mejor elección a elegir. No obstante, el transporte local también nos puede servir ya que uno de sus destinos son esos vestigios romanos.
Otra buena opción para visitar en Túnez y que resulta imperdible para muchos de los turistas es el mercado de Nabeul. Caminar por sus instalaciones es algo increíble puesto que uno se confunde con todo lo que hay allí. Es tal la variedad de productos que se ofrecen que a veces demora un poco poder verlos todos. Lo importante aquí no es ver sino comprar. Poder llevarse un recuerdo de la visita para que esta sea un recuerdo imperecedero. Cuando entra este mercado, siempre está latente la posibilidad de adquirir un recuerdo que grafique nuestro viaje. Puede ser un adorno en miniatura, un gorrito típico de Túnez o quizá un timbal. Existen tantas opciones que estas tres solo son algunas nada más. Ya depende de su criterio y de su gusto personal. Lo que si debe estar seguro es que al salir del mercado de Nabeul, podrá tener entre sus manos diversos artículos que le permitirán en un futuro evocar los más lindos recuerdos de su estancia en territorio tunecino.
Una alternativa que no es muy común pero que es muy respetable de llevar a cabo es la que se vincula a conocer el país por nuestra propia cuenta. Lo primero es tomar un vuelo de avión que puede oscilar entre los ciento cuarenta euros entre ida y vuelta. Allí se completa la primera parte del recorrido. Ya en territorio tunecino, uno debe moverse con tranquilidad y confianza. Una época del año ideal para hacer esto es en el mes de noviembre. Muchos factores se prestan para que esta decisión haya sido la correcta. Siguiendo con la travesía personal, podemos decir que si uno tiene veinte euros al día, puede comer, dormir y transportarse de manera fácil. Los sitios para pernotar son de calidad aceptable y el servicio que brindan satisface a cualquiera. En cuanto a la comida, los restaurantes sirven deliciosos platillos que pueden saciar el instinto del más hambriento. Y ni que decir con las bebidas. Sean nacionales o extranjeras, uno las puede beber y calmar la sed. Y si se habla del transporte, con la cifra estimada que se mencionó, uno puede pagar el taxi, el autocar, el autobús o el tren. Este tipo de recorrido genera que el turista pueda tener un contacto diario y continuo con los pobladores de la zona, siéndole más simple la visita. Formar un vínculo fuerte tanto con las costumbres como con los habitantes es algo que pocas veces se puede lograr en un viaje turístico. No obstante, en Túnez si se puede llegar a lograr. Para muchos es un sueño atravesar esta nación y poder estar un día en medio del árido desierto y al siguiente en un oasis paradisíaco.
Asimismo, cabe acotar que la República Tunecina esta situada al norte del continente africano, limita con los países de Argelia por el oeste y Libia por el este, por el sur con el desierto del Sahara y por el norte con el mar mediterráneo, la hora en Túnez es una hora menos que en España (GMT+1), las temperaturas varían a lo largo del año entre 34 oC la máxima y 6 oC la mínima, teniendo Túnez por lo general un clima templado. Como idioma oficial se habla el árabe pero se utiliza también otras lenguas como el inglés, el francés y el español en menor medida (por lo general empleado para el intercambio comercial), su moneda es el dinar.
Ampliando en el tema del clima podemos decir que existen tres clases pero que dependen de la zona en que uno se encuentre. Por ejemplo, en el Sahel y en el norte, es clima es de características mediterráneas, siendo sus temperaturas bajas y altas. Es decir, puede llegar a descender hasta los seis grados centígrados y elevarse hasta los treinta y seis. En el caso de la parte del centro, los cambios de temperatura pueden ser mayores y más bruscos. Esto se da debido a que en estos lugares de Túnez el clima que impera es el continental. Aquí, la temperatura mínima puede llegar a establecerse en dos grados mientras que la máxima puede subir hasta los cuarenta grados centígrados. Y si de la zona sur queremos hablar, el clima tradicional de allá es el desértico. Por esas zonas, los cambios climáticos pueden ser muy excesivos. Se pasa de un extremo a otro como si nada. Al caer el sol puede haber hielo nocturno mientras que en el día las temperaturas llegan a oscilar entre los cincuenta y cinco y los sesenta grados centígrados.
Asimismo, si de las precipitaciones se trata, cabe señalar que estas son muy desiguales. La zona en donde llueve más es en la parte norte de la nación con un promedio que supera los cuatrocientos milímetros al año. La temporada de lluvias se da entre otoño e invierno y tanto su intensidad como su abundancia varían en gran medida a lo largo de los años. Cada año es distinto y no hay forma de establecer un patrón en este asunto. La otra cara de la moneda es el sur. Allí casi no hay precipitaciones, por eso, es prácticamente una zona seca.
De otro lado, no debemos olvidar como ya se ha mencionado anteriormente, que Túnez tiende a tener una apertura cultural con occidente, facilitando así la actividad turística con estos países, en el territorio de Túnez antiguamente se construyeron los graneros del Imperio romano, civilización que formo la base de la cultura europea, también hubieron otras presencias históricamente importantes como la del Imperio Púnico.
También puede encontrar una gran cantidad de islas que se observan a lo largo de toda la zona costera, la visita a Túnez cuenta con diferentes ofertas de vacaciones, su historia es tan famosa como sus playas que gozan de los beneficios del mar mediterráneo. Ciudades como Túnez (capital), Tabarra, Djerba, Sfax, Bizerta entre otras invitan a disfrutar de unas relajantes vacaciones frente al mar, donde también son propicias las practicas de buceo, natación, esquí náutico, la vela, entre otros; o si lo que desea es simplemente pasar un buen momento con los amigos, solo o en familia, Túnez siempre tendrá algo que ofrecer, puede conocer cosas impresionantes que este país tiene para usted, aventúrese y explorar el caluroso e inhóspito desierto del Sahara que se extiende en el territorio de Túnez.
Asimismo, el turismo es una de las actividades económicas más productivas para Túnez, y es impulsada tanto por entidades privadas como públicas, el desarrollo de la empresa hotelera ha tenido un gran avance y aceptación por parte del mercado. Este maravilloso país comprende también cinco ecorregiones que están condicionadas principalmente por la presencia del desierto del Sahara y las bondades del mar mediterráneo, que hacen de esta región un destino de escenarios variados y por explorar. Usted también puede encontrar monumentos y lugares históricos de diferentes culturas (Fenicios, romanos y hasta árabes) ideales para los turistas que gustan de conocer las antiguas civilizaciones de la humanidad que dejaron su huella en esta zona del África. Los visitantes europeos tienen la ventaja de volar y acceder a Túnez sólo con su pasaporte, mientras que otro tipo de turistas tendrán que solicitar la visa en las embajadas de la República Tunecina en donde ellos se encuentren.
En Túnez se practican a fondo deportes como el vuelo a vela, sobre todo en el Yébel Rassas, con todos los implementos a disposición del turista. En la Isla de Djerba, una de las muchas que encontramos en la costa norte de Túnez, el windsurf, el esquí náutico o la vela son muy difundidos y practicados. El desarrollo del turismo en Túnez proporciona al visitante los implementos necesarios para practicar estas actividades.
Una de las actividades más practicadas es el buceo, sobre todo en las fascinantes y espectaculares zonas de coral en Tabarka, también puede practicar la pesca submarina, con los permisos debidos, y algunos de los balnearios poseen incluso aguas termominerales con propiedades favorables para el cuerpo.
Contemple las tardes y las puestas de sol sobre el Sahara, en la zona desértica cerca de Tozeur, la cual, ha sido escenario de películas como “El paciente inglés” o la famosa “Guerra de las galaxias”; encontrará el servicio adecuado en Tunez para vivir estas experiencias.
También Visite el desierto desde Douzen sobre un vehículo todoterreno equipado con las debidas herramientas, neumáticos de recambio, gasolina y agua, una brújula y víveres además del permiso de la guardia nacional requerida.
Atrévase a conocer los famosos lagos de sal (como los de Chott El Herid) que en invierno se convierten en un verdadero mar en medio del desierto o diríjase a las aguas minerales ubicadas en su mayoría en la parte norte del país. Muchos de estos balnearios existen desde los tiempos del imperio púnico. Disfrute de un buen juego de golf en los maravillosos campos de Port el Kantaoui, cerca de Sousse, Monastir, Tabarka, Cartago, Tozeur y Djerba Hammamet.
Además si le gusta el intercambio cultural, dé un buen paseo por la curiosa calle comercial Rue Djamaa Ez-Zitouna en la ciudad de Túnez, y visite el mercado de Souk el Attarine (donde aparecieron los primeros creadores de los perfumes), aprecie y obtenga las fragancias y aceites que aun se ofrecen allí. Descubra Mahdia, pueblo que se encuentra en una vía prospera del desarrollo turístico, cerca de la zona urbanizada encontrará las mejores playas de toda la Republica Tunecina.
En invierno o verano Túnez siempre tiene algo que ofrecer: relájese en Túnez con actividades turísticas asombrosamente diversas: descubra, montado en un dromedario, el caluroso desierto del Sahara; disfrute de las mediterráneas playas en la costa del norte tunecina; visite los museos con impresionantes colecciones de mosaicos y vea de cerca las danzas árabes más exóticas que uno pueda imaginar, todo esto hace que Túnez sea el destino perfecto para los turistas que buscan aventura, vivencias únicas, diversión y hasta conocer un poco más de la historia que se ha vivido en esta encantadora zona del África.
Otro aspecto que uno debe tener en cuenta al momento de llegar a territorio tunecino es el relacionado a las compras que se pueden hacer. Ir de compras en esta nación es algo que no se puede dejar de hacer. No debemos olvidar que cuando uno llega a cualquier lugar del orbe siempre desea guardar algún recuerdo de la visita hecha, por eso, al estar en Túnez el placer de comprar se puede volver adictivo. Cuando uno encuentra tal diversidad de productos se queda maravillado de todo lo que venden y desea comprarlo todo. A veces dependiendo del presupuesto que se maneje, se pueden comprar muchas o pocas cosas. Entre las compras tradicionales encontramos los artículos esculpidos en madera, los objetos de cobre, las cerámicas y los productos vinculados a la alfarería y al cuero. En el caso de las cosas de cobre, están los ceniceros y bandejas talladas. Si de cuero se trata, lo que más se vende son los maletines y las carteras hechas en base a este material. La ropa también ocupa un lugar interesante en las ventas. Los jelabas, el burnuses y el kaftans son muy reconocidos por los turistas. Otros productos que también tienen gran demanda son las lozas de plata fina, los bordados, las muñecas de indumentaria ancestral y los artículos de joyería.
Una de las compras más aclamadas por los viajeros extranjeros se da al momento de adquirir las alfombras. Lo que sobresale de estas es su finura y su extraordinaria calidad. Cabe señalar que todas las alfombras que se producen son sometidas a un riguroso proceso de observación para poder así ofertarlas a un precio justo. La ONA o también conocida como la Oficina Nacional de Artes Manuales es la institución encargada de controlar todo lo referente a esta industria. Un aspecto que todos los visitantes deben saber al momento de comprar una es saber si estas son de primera o segunda categoría. Lo más recomendable es exigir un documento que certifique cual de las dos categorías posee. También, no debemos dejar de mencionar que hay otro nivel de calidad respecto a este producto. Este nivel es conocido como calidad superior y para saber si la alfombra que se adquiere tiene esta categorización se necesita contar con un certificado que lo avale. Los lugares más relevantes en la venta de este artículo quedan en Sfax, Mahdia y Kairuán.
Como un añadido podemos decir que en la zona sur de Túnez se pueden comprar verdaderas joyas de tejido berebere. Al ver el material en el que están hechas uno se queda maravillado y las quiere comprar de inmediato. No obstante, lo idóneo aquí es poder negociar un buen precio. Por este motivo, debe aparecer en estas circunstancias el famoso y típico regateo. Si este se lleva a cabo, se podrá pagar un buen precio para adquirir estos tejidos. Al final, tanto el vendedor tunecino como el comprador foráneo saldrán ganando y estarán contentos tras haber realizado la operación. Un último consejo que se puede dar respecto a este tema, es saber que el regateo es prácticamente un ritual en toda nación de costumbres árabes. Por eso, antes de querer regatear se necesita conocer los precios prefijados de los productos que se deseen adquirir. La ONAT o también conocida como Office National del Artisanat Tunisien es la que tiene la responsabilidad de informar al público foráneo sobre los precios en promedio que tienen los artículos. Ya con los datos oficiales, será mucho más fácil negociar y obtener un precio justo a nuestros requerimientos. Con respeto y paciencia se podrá realizar una transacción digna en la cual los vendedores serán amables y condescendientes al momento de intentar vender lo que ofertan.
De otro lado, cabe señalar, que un buen lugar para llevar a cabo las compras son los mercados semanales o también denominados mercados callejeros. Estos se dan en días específicos y los podemos encontrar en diversos poblados y ciudades de Túnez. En este tipo de sitios, uno puede hallar cualquier artículo de todas las regiones del país. Los productos de segunda mano, los de características agrícolas y los artesanales pueden ser comprados por los turistas que estén allí.
Asimismo, podemos señalar que las medinas y los zocos que hay en Túnez son lugares idóneos para poder comprar una diversidad de objetos. Allí, por ejemplo, podemos encontrar a las famosas rosas del desierto. En sí, estas son llamativas cristalizaciones minerales de material floral que la juventud tunecina saca de las profundidades de los desiertos. Un lugar donde pueden ser compradas es en la plaza de Nefta. Allí, nuevamente entra a tallar el regateo para poder adquirirlas. Mientras uno busca un buen precio que se acomode a la economía que se maneje, se puede beber limonada que venden en este lugar.
Siguiendo con los productos que se venden en Túnez, podemos decir que los relacionados a la cerámica son muy reconocidos. Por esta razón, se pueden comprar a lo largo y ancho de toda la nación. Empero, en la isla de Djerba es donde se podrá hallar una mayor variedad y cantidad para elegir. Cuando se llegue a esta zona, lo primero que se debe hacer es averiguar bien en todos los locales que oferten los artículos cerámicos. No se debe comprar por comprar. Con calma se deben ver todas las opciones. Además, cabe resaltar que los precios pueden ser algo altos si es que no se regatea bien. Lo ideal es tener un buen dominio de sí mismo al momento de comprar. Porque si uno titubea y duda, la compra se puede ver afectada y el precio elevado. Por este motivo, para comprar cualquier cerámica se debe tener mucha cautela y sobretodo una visión conciliadora. Tampoco se debe tratar de querer bajar en gran cantidad el precio a pagar porque el vendedor puede tomarlo a mal y suspender la venta. En general, la idea es recorrer muchos sitios donde se vendan cerámicas y encontrar uno en donde nuestras expectativas y nuestros deseos puedan ser satisfechos con el dinero que se lleve en ese instante.
Si uno quiere comprar algún producto hecho en base de oro o de plata, Túnez es el lugar ideal. En todo su territorio se trabajan estos dos metales que son muy aclamados por los turistas. En sí, para encontrar piezas de gran calidad se tiene que visitar con suma tranquilidad cada uno de los locales donde se oferten este tipo de artículos. En las zonas de tradición judía se pueden encontrar precios muy asequibles y productos de gran calidad. La orfebrería es algo que caracteriza a esta nación africana y les permite a sus pobladores pode salir adelante. Para muchos el amuleto de mayor relevancia en cuanto a la joyería local es La Mano de Fátima. Asimismo, no debemos olvidar que el precio a pagar por los artículos de oro y plata depende mucho de los quilates que posea y la calidad del acabado de la joya. Continuando con este tema, podemos decir que las cosas hechas en base a cobre son muy reconocidas por todos los que llegan a Túnez. Tanto en las medinas de Túnez capital como Kairúan se pueden hallar todo tipo de productos elaborados con este material metálico. La diversidad de modelos de teteras, bandejas y otros objetos de cobre son la principal carta de presentación de los vendedores.
Hasta ahora hemos hablado de compras o recuerdos hechos por terceros. Es decir, productos elaborados manualmente o industrialmente, no obstante, hay otros que pueden ser catalogados dentro de la categoría de recuerdos originales. Para llenar el equipaje de obsequios para amistades y familiares algunos de estos productos pueden sernos de gran utilidad. Por ejemplo, algunas especias son muy interesantes de comprar para poder tener un bonito recuerdo de Túnez. Cabe recordar que este país africano es un productor por excelencia de diversas especias. Por ejemplo, de henna. Esta es una hierba que es afamada por ser un colorante de índole natural tanto para los cabellos como para la piel. En cuanto al narguilé, podemos decir que este es una pipa de agua con la cual se puede fumar la chicha. Para quienes no conocen que es la chicha, cabe decir que es una hoja perfumada muy similar a la del tabaco. Otros objetos de esta índole, pueden ser los artículos de coral que se hacen en Tabarka, las innovadoras jaulas que se hacen en Sidi Bou Said y los encantadores vestidos tradicionales de Túnez. En sí, todos los recuerdos que podamos tener se verán aumentados si es que compramos algo tangible que nos permita poder presenciar de manera constante lo que se vivió durante la estancia en territorio tunecino.
Por último, cabe resaltar que hay algunos detalles que resultan imprescindibles de conocer. Uno de ellos es el que tiene que ver con la documentación. Para poder ingresar a este país africano se necesita tener el pasaporte en regla. En el caso de las personas que se queden por más de tres meses, necesitan obtener un permiso especial que les deje seguir viviendo en Túnez. Asimismo, no debemos olvidar que el idioma de índole oficial es el árabe, aunque el francés es muy usado a lo largo y ancho de todo el territorio tunecino. Otros idiomas como el español y el inglés, también son muy empleados tanto en lugares turísticos como en hoteles internacionales.
Otro detalle que debe ser mencionado es que para entrar a Túnez no se necesita ninguna clase de certificación en cuanto a las vacunas.
Si de dinero se trata, la moneda de Túnez es el dinar tunecino, el cual se fragmenta en mil milims. En sí, para entender con mayor claridad el valor de la moneda de Túnez podemos decir que esta equivale a sesenta y cinco centavos de euro aproximadamente. Tanto los bancos como los hoteles de carácter internacional pueden cambiar las divisas foráneas sin ninguna clase de complicación. Por lo general no cobran ningún tipo de comisión al cliente. Por esta razón, si llega a territorio tunecino con euros, dólares u otra moneda no se preocupe, podrá cambiarla y empezar a disfrutar de unas muy buenas vacaciones.
Finalmente, es aconsejable que uno pueda contratar un seguro de viaje antes de llegar a Túnez. En sí, esto debe hacerse cuando se viaje a cualquier lugar del mundo. Lo ideal es poder firmar un contrato en donde se establezca una póliza de repatriación y seguro médico. Esto tiene que llevarse a cabo porque en reiteradas ocasiones muchas agencias de viajes no ofrecen este servicio. Por eso, para evitar este tipo de complicaciones, preferible es asegurarse y no tomar ningún riesgo a futuro. Algo que no debe tomarse a la ligera es el hecho que los viajeros extranjeros que llegan a Túnez no están inmersos dentro del universo global que
atiende la cobertura médica de este país. Por este motivo, a pesar de ser positivos y tener confianza en que nada malo sucederá, siempre vale ser precavido y más sobretodo si se trata de la salud.